sábado, 2 de abril de 2016

CASA ENCANTADA - ANONIMO

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Una joven soñó una noche que caminaba por un extraño sendero campesino, que ascendía por una colina boscosa cuya cima estaba coronada por una hermosa casita blanca, rodeada de un jardín. Incapaz de ocultar su placer, llamó a la puerta de la casa, que finalmente fue abierta por un hombre muy, muy anciano, con una larga barba blanca. En el momento en que ella empezaba a hablarle, despertó. Todos los detalles de este sueño permanecieron tan grabados en su memoria, que por espacio de varios días no pudo pensar en otra cosa. Después volvió a tener el mismo sueño en tres noches sucesivas. Y siempre despertaba en el instante en que iba a empezar su conversación con el anciano.
Pocas semanas más tarde la joven se dirigía en automóvil a Litchfield, donde se realizaba una fiesta de fin de semana. De pronto tironeó la manga del conductor y le pidió que detuviera el automóvil. Allí, a la derecha del camino pavimentado, estaba el sendero campesino de su sueño.
—Espéreme un momento —suplicó, y echó a andar por el sendero, con el corazón latiéndole alocadamente. Ya no se sintió sorprendida cuando el caminito subió enroscándose hasta la cima de la boscosa colina y la dejó ante la casa cuyos menores detalles recordaba ahora con tanta precisión. El mismo anciano del sueño respondió a su impaciente llamado.
—Dígame —dijo ella—, ¿se vende esta casa?
—Sí —respondió el hombre—, pero no le aconsejo que la compre. ¡Esta casa, hija mía, está frecuentada por un fantasma!
—Un fantasma —repitió la muchacha—. Santo Dios, ¿y quién es?
—Usted —dijo el anciano, y cerró suavemente la puerta.

AÑO 1976

miércoles, 30 de marzo de 2016

BREVE SOBRE DIOS

BREVE SOBRE DIOS
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En una de las tantas tabernas celestiales, Dios bebe, conversa y juega una partida de dados con un grupo de ángeles y demonios. Está en disputa el alma de uno de los más célebres mortales del siglo XX, el señor Einstein. En realidad, lo que está en juego es la soberbia cabeza del señor Einstein, quien en el año 1927, en el hotel Metropole de Bruselas, afirmó: "Dios no juega a los dados". 

Alberto Ramponelli, Una costumbre de Oceanía, 2006.

lunes, 9 de noviembre de 2015

LA LEYENDA DE CARLOMAGNO - ITALO CALVINO


El emperador Carlomagno se enamoró, siendo ya viejo, de una muchacha alemana. Los nobles de la corte estaban muy preocupados porque el soberano, poseído de ardor amoroso y olvidado de la dignidad real, descuidaba los asuntos del Imperio. Cuando la muchacha murió repentinamente, los dignatarios respiraron aliviados, pero por poco tiempo, porque el amor de Carlomagno no había muerto con ella. El Emperador, que había hecho llevar a su aposento el cadáver embalsamado, no quería separarse de él. El arzobispo Turpín, asustado de esta macabra pasión, sospechó un encantamiento y quiso examinar el cadáver. Escondido debajo de la lengua muerta encontró un anillo con una piedra preciosa. No bien el anillo estuvo en manos de Turpín, Carlomagno se apresuró a dar sepultura al cadáver y volcó su amor en la persona del arzobispo. Para escapar de la embarazosa situación, Turpín arrojó el anillo al lago de Constanza. Carlomagno se enamoró del lago Constanza y no quiso alejarse nunca más de sus orillas.

Italo Calvino: Seis propuestas para el nuevo milenio, 1998

METAMORFOSIS - GOMEZ DE LA SERNA


No era brusco Gazel, pero decía cosas violentas e inesperadas en el idilio silencioso con Esperanza. Aquella tarde había trabajado mucho y estaba nervioso, deseoso de decir alguna gran frase que cubriese a su mujer asustándola un poco. Gazel, sin levantar la vista de su trabajo, le dijo de pronto:
—!Te voy a clavar con un alfiler como a una mariposa!
Esperanza no contestó nada, pero cuando Gazel volvió la cabeza vió como por la ventana abierta desaparecía una mariposa que se achicaba a lo lejos, mientras se agrandaba la sombra en el fondo de la habitación.

GÓMEZ DE LA SERNA, Ramón, Antología del cuento extraño 4, Edicial, 2001.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

RELOJ DE ARENA - ANGEL FABREGAT

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Hubo un hombre que amaba tanto a su mujer que el día que murió hizo incinerarla y luego puso sus cenizas en un reloj de arena. Todos sus allegados le preguntaban el porqué de tal locura, a lo que él siempre respondía:

—Quiero seguir pasando las horas con ella.


Ángel Fabregat: El cielo en ruinas. 2015

TABÚ - ANDERSON LIMBERT

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El ángel de la guarda le susurra a Fabián, por detrás del hombro:
- ¡Cuidado, Fabián! Está dispuesto que mueras en cuanto pronuncies la palabra zangolotino.-
-¿Zangolotino? –pregunta Fabián azorado.
Y muere.

Enrique Anderson Imbert: Las pruebas del caos, 1946

jueves, 10 de septiembre de 2015

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

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El pelotón de fusilamiento lo sacó de su celda en un amanecer glacial, y todos tuvieron que atravesar a pie un campo nevado para llegar al sitio de la ejecución. Los guardias civiles estaban bien protegidos del frío con capas, guantes y tricornios, pero aun así tiritaban a través del yermo helado. El pobre prisionero, que sólo llevaba una chaqueta de lana deshilachada, no hacía más que frotarse el cuerpo casi petrificado, mientras se lamentaba en voz alta del frío mortal. A un cierto momento, el comandante del pelotón, exasperado con los lamentos, le gritó:
             —Coño, acaba ya de hacerte el mártir con el cabrón frío. Piensa en nosotros, que tenemos que regresar.

viernes, 4 de septiembre de 2015

ELLOS NO TUVIERON ELECCIÓN - JUAN PEDRO APARICIO

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ELLOS NO TUVIERON ELECCIÓN

Ronald Christopher Edwards, conde de Cheddington, dijo:
- Una vez al trimestre llevamos una corona de flores en memoria de los millones de animales que han sufrido por nuestro país. La depositamos en el monumento erigido en Park Lane. Ellos no tuvieron elección, se llama. Todo un símbolo. Ocho millones de caballos fallecieron en la I Guerra Mundial. ¡Y cuántos perros, delfines, leones marinos y elefantes! Solo en la II Guerra Mundia el ejército británico condecoró a treinta y dos palomas, dieciocho perros, tres caballos y un gato. Todos ellos recibieron la medalla Dickin, el equivalente de la Cruz de la Victoria. Dos casos llaman la atención. Uno el de la paloma María de Exeter que voló de vuelta al Reino Unido tras resistir el ataque de halcones alemanes. Otro, el de los caballos Peter y Silvia, que se quedaron sin medalla. Peter murió en combate, pero, Silvia, que, estuvo en nuestras filas, fue repudiada y condenada a morir de hambre. Algo habría que hacer para reivindicarla. Ambos eran andaluces, de esa inteligente y fina raza. Se habían crado felices por los cálidos campos del sur de España. Muy jóvenes todavía, fueron vendidos. Silvia, al ejército británico; Peter, al alemán. Su vida empeoró, no tanto por la dureza de sus nuevos entornos, como por la fuerte añoranza que sentían el uno del otro. Cuando estalló la guerra, y fueron llevados al frente, su instinto les hizo vislumbrar la oportunidad de reencontrarse. Un encuentro, sin embargo, desgraciado. El teniente inglés que montaba a Silvia, mató a Peter, el potro de sus amores. Quizás disparó al oficial alemán que lo montaba, nunca lo sabremos. Pero su disparo hirió de gravedad al caballo, que, al caer, ocasionó la muerte del jinete. La yegua Silvia, enloquecida, se volvió entonces contra quien la montaba, logró derribar al teniente inglés y lo mató a coces.

Juan Pedro Aparicio: London Calling

martes, 25 de agosto de 2015

OMAR JAYYAM

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Mi nacimiento no aportó el menor provecho al universo.
Mi muerte no disminuirá ni su inmensidad ni su esplendor. 
Nadie ha podido explicarme jamás por qué he venido,
ni por qué partiré.

OMAR  JAYYAM NACIÓ EN EL ACTUAL IRÁN AÑO 1048

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL - HANS ARNFRID ASTEL

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Contaminación ambiental

La fábrica de Bayer en Leverkusen
conoce nuestras necesidades.
Ellos no sólo producen la aspirina
sino también el dolor de cabeza.