martes, 30 de agosto de 2011

LA MUJER GATO - ENRIQUE JARDIEL PONCELA



LA MUJER GATO


ENRIQUE JARDIEL PONCELA




Aquella mujer tenía unos ojos verdes, como los de los gatos, y eran tan iguales a los de los gatos, que hasta fosforescían en la oscuridad.


¡Qué cómodo resultaba amarla!


Porque gracias a las felinas propiedades de sus ojos, en la noche uno veía la hora del reloj, sin tener que encender la luz. Y para leer un libro en los momentos de insomnio, tampoco hacía falta encender la luz. Bastaba con decirle a ella:


—Flérida, hija, haz el favor de enfocarme los ojos al libro, que voy a leer un ratito.


En fin, era una mujer ideal. Lo malo estaba en que, a causa de su espíritu gatuno, le encantaba echarse en la tarima del brasero, y adoraba el pescado, y daba unos arañazos terribles.


Y aun esto podía perdonársele.


Lo que ya no se le podía perdonar era el que en las noches de enero se levantase de madrugada y se subiese al tejado a dar paseítos bajo la luna.








1 comentario:

Ximens dijo...

gracias por traernos estas joyas